Estaba de pie frente a él, como ya tantas veces lo había estado, pero algo era diferente.
La tonalidad de sus ojos se tornaron más oscuros que de costumbre, yo tan solo quería tomar su mano y decirle cuanto lo amé desde mucho antes de mi existencia, pero ya no podía, aquel sentimiento se apagaba, mi miedo triunfo y ya nunca más sería igual. Pensé que todo era mi culpa, aquel hombre me hizo sonreír muchas veces y reconfortó mis lágrimas otras tantas, de vez en cuando tocaba unos cuantos acordes en su guitarra desgastada ,me enseño la belleza de la música, siempre reía con sus chistes, era un niño otra vez junto a mi, solo un niño.
Mis manos temblaban , sus manos nunca me hirieron, pero sus palabras bastaron para ya no creer en el amor...Los odiaba a todos, pero su mirada, penetro mis ojos y reflejo aquel odio en mi.
Una lágrima se deslizó por su mejilla y presencie un dolor insoportable que consumía mi interior volviendo cenizas aquello que se supone todos guardamos en nuestra caja toraxica. EL HOMBRE QUE MÁS HABÍA AMADO AHORA LLORABA POR MI CAUSA.
En mi mente solo había espacio para una pregunta: ¿PORQUE?... Di lo mejor de mi en la relación, intentaba mejorar en cada aspecto, demostrarle mi afecto y que se sintiera orgulloso de tenerme...Necesitaba de su cariño a gritos, martillaba mi cabeza con ideas de dependencia a sus palabras de aliento que nunca existieron, ya no era igual, el ya no era mi favorito, sus brazos ya no bastarían para hacerme sentir mejor.
Subí la mirada de nuevo, sus grandes ojos miel me ignoraban, era un completo desconocido, pese a que fue la persona con quién más cosas tenía en común, no reconocía sus pupilas.
El silencio se prolongo bastante tiempo, la incomodidad de la situación me desesperaba a tal punto de querer ser un bulto inerte que no estuviese siendo dañado con ese individuo muerto e inexpresivo de su pecho, no aguantando más decidí lanzarme al vacío con algunas palabras:"Y...¿Como estás? ¡ESTÚPIDA!, Nunca he sido buena entablando conversaciones, de por si, no me gusta hablar, pero...SIEMPRE DESEE UNA CONVERSACIÓN CON ÉL.
Mi confianza se había esfumado junto con mi último sentir, no quería estar allí, ya no era bienvenida en aquel rincón, ya no hacía parte de mi mundo desde aquel instante en que la lastimo.
Ya no era mi héroe, mi hombre protector, solo una persona que alguna vez ame, carne y huesos , que solo me dejó una fría designación para hacerle referencia:PAPÁ.

No hay comentarios:
Publicar un comentario